Los principales factores de riesgo pueden dividirse en dos grandes grupos:
Factores intrínsecos
Derivan de la propia naturaleza física del documento. Elementos como el papel o las tintas se deterioran con el paso del tiempo, proceso que se acelera en función de la calidad de los mismos.
Dependiendo de los materiales empleados a la hora de su elaboración el papel presentará un nivel de acidez mayor o menor, lo que alterará su esperanza de vida. Las tintas, a su vez, también pueden suponer un peligro para la correcta conservación de los documentos. En los últimos años el problema se ha visto acrecentado debido a la mala calidad de las tintas y papeles empleados (reciclados, de impresora...), al problema de los calcos, las fotocopias... que hacen difícil la perdurabilidad de los documentos.
Factores extrínsecos
Se pueden dividir en dos grandes bloques: los factores biológicos y los factores físicoambientales.
Entre los primeros podemos encontrar insectos (Lepisma, termita, carcoma...), cucarachas, roedores y microorganismos (hongos y bacterias). Algunos de ellos devoran partes del soporte del documento y otros ocasionan manchas de pigmentación con lo que consiguen debilitar el documento y favorecer así su deterioro. En cuanto a los diferentes factores físicoambientales los principales son la humedad, la temperatura, la luz solar, la contaminación atmosférica y las catástrofes como incendios o inundaciones



