Candelaria lleva a cabo una campaña intensiva de control del rabogato
El Ayuntamiento de Candelaria está desarrollando una campaña intensiva para el control y eliminación del rabogato. Como novedad, en la zona de Lomo del Caballo se realizó una prueba piloto en la que, después de la retirada de las espigas del rabogato y del desbroce, se aplicó un producto ecológico cuya efectividad será evaluada para valorar su aplicación en el resto del municipio.
Otro de los espacios donde se ha actuado ha sido Igueste, siguiendo los parámetros establecidos para el manejo y control de esta especie invasora: retirada y embolsado de las espigas, retirada manual de la planta y su posterior embolsado, y traslado a un vertedero autorizado.
A este respecto, la alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, y la concejala de Medio Ambiente Natural, Maeva Tendero, recuerdan que “el rabogato representa una amenaza significativa para nuestra biodiversidad, debido a su elevada capacidad reproductiva, su notable adaptación a diferentes ambientes y su capacidad para competir con la flora autóctona”.
Asimismo, ambas responsables municipales subrayan que el control de esta especie debe realizarse de forma adecuada y siguiendo las directrices técnicas establecidas para su manejo, control y eliminación, ya que una actuación incorrecta puede contribuir a la dispersión de sus semillas y, por tanto, a su propagación.
Como parte de las acciones de sensibilización y prevención, el Ayuntamiento de Candelaria editó un manual para el control del rabogato, que recoge las principales recomendaciones para su correcta eliminación y que están siendo distribuidos entre la ciudadanía.
Entre las pautas recogidas se encuentra la importancia de cortar las espigas y arrancar la planta con cuidado, evitando que las semillas se dispersen. Asimismo, se deben recoger y embolsar adecuadamente los restos y semillas para su posterior entrega a un gestor autorizado.
El manual también señala aquellas prácticas que deben evitarse, como depositar las semillas o restos de la planta en la basura convencional, dejar la planta en el terreno una vez arrancada o utilizar sus restos para elaborar compost, ya que estas acciones pueden favorecer su propagación.
Además, se aconseja realizar revisiones periódicas en las zonas en las que se ha actuado para detectar y eliminar nuevos ejemplares que puedan brotar. Una vez controlada la especie, se recomienda llevar a cabo una restauración vegetal de los espacios afectados mediante la plantación de especies autóctonas o endémicas, siempre que no se les vaya a dar un uso agrícola. De esta manera, se contribuye a recuperar la cubierta vegetal, prevenir la erosión del suelo y evitar que otras especies invasoras ocupen el espacio dejado por el rabogato.
